Posted by on 05/05/2020

Como ya sabéis, desde Planeta Calarú recomendamos el colecho, por ello el cuarto de la bebé o el bebé no será un dormitorio, porque domirá junto a mamá y su pareja (si la hay). Así que al principio debe ser un espacio pensado para cubrir las necesiddes de los primeros meses e ir evolucionando conforme esas necesidades evolucionen también.

¿Qué necesitará la bebé entonces? Bueno, en realidad un recién nacido solo necesita a su madre, pero si te apetece preparar antes de que nazca un espacio para más adelante, porque en cuanto llega la criatura ya todo tu tiempo, energía y amor son para ella, te dejo algunas ideas.

Desde la pedagogía respetuosa no se propone ningún tipo de intervención adulta directamente sobre la peque en lo que a hitos psicomotrices y de desarrollo se refiere, quiero decir que no se hace una “estimulación temprana” en sí, lo que sí se propone es generar el ambiente adecuado en que la peque por sí misma pueda alcanzar los hitos para lo que viene programada de forma innata, sin intervenir ni obstaculizar. Así que al preparar un espacio para un bebé podemos pensar en lo siguiente:

Una alfombra de suelo. Para practicar libre movimiento dejaremos a la peque (cuando llegue el momento) boca arriba en una superficie no acolchada. (Puedes leer más info sobre esto aquí)

Un espejo. Aquí encontramos discrepancias entre dos grandes referentes de la pedagogía respetuosa. Montessori, a favor del espejo para fomentar autoconocimiento y autonomía, y Pikler en contra por dar al bebé una noción irreal del espacio que le rodea. Yo sí pongo espejo. Me parece importante para la formación del autoconcepto y me encanta ver a lxs peques jugando al cucu-tras con su propio reflejo.

Cestas con materiales. Aunque al principio pondremos los materiales directamente en la alfombra, podemos tenerlos organizados según algún criterio en diferentes cestas. El orden externo ayuda a la organización interna de la mente del bebé.

Móviles de techo. Podemos hacerlos nosotras mismas con material de bazar, mercería y papelería. Al principio en Blanco y negro, para favorecer el contraste, introduciendo colores más adelante, colgando a una altura de unos 25 centímetros desde sus ojos. (Más ideas)

Luz. Natural en la medida de lo posible y tenue o indirecta cuando queramos estar en su espacio en las largas tardes oscuras de invierno. ¡Ojo a poner al bebé boca arriba con la lámpara del techo encendida! Su vista es muy sensible para esa luz artificial (ni hablar de pantallas). Yo tengo puesta una cenefa de esferas de caña blancas y grises (a pilas). Además de dar una luz tenue muy cálida queda súper bonita (la estética del espacio también es importante).

Zona de higiene. Tendremos en cuenta que pueda evolucionar hacia el cambio vertical cuando la peque empiece a ponerse de pie.

Para los primeros meses ya es más que suficiente. Espero que te sirvan las imágenes para coger ideas y crear vuestro propio espacio de juego y desarrollo.

Recuerda usar colores neutros, materiales cálidos y no sobrecargar para no sobre estimular (sobre todo las paredes).

Diseña un espacio acogedor y disfruta de acompañar a tu bebé.

Bibliografía.